Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clésimo y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envolsuniarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espumajaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia.
Rayuela, Cortázar
Definitivamente el texto está escrito de una manera poco entendible hasta cierto punto, ya que obviamente se entiende que se trata de una pareja de hombre y mujer, pero hasta ahí lo demás queda a la imaginación de cada persona.
Para mi parecer, el texto nos cuenta de estos dos amantes que se encuentran en un momento íntimo; ellos están un alto punto de excitación y es allí cuando juegan con ese erotismo y sensualidad de ambos, buscando así calmar su placer y llegar al final de este trance con una enorme satisfacción.
Todo esto al leer el texto, sucede como imágenes cortadas en mi cabeza, raramente lo imagino como en cámara lenta, y percibo un grito ahogado en la profundidad de la imagen. El lugar lo imagino como un bosque en una noche bastante oscura, donde ellos están tan amarrados en un sentimiento fuerte, que todo eso a su alrededor no logra opacar el momento y no tiene mayor sentido.
Toda esto nos demuestra que a pesar de que Cortázar no nos relate de manera concreta las situaciones o acontecimientos que desea expresar, logra crear una percepción diferente en cada uno de los lectores,así como también nos transmite sentimientos, espacios y personajes de una manera diferente.
Karla Ávila Z.
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